Técnicas de relajación para momentos de crisis

Por estos días, el miedo y la ansiedad se han comisionado de una parte importante de la población correcto al tema del coronavirus (COVID-19). En consecuencia, ha surgido la menester de poner en destreza una serie de técnicas de laxitud para momentos de crisis.

Si aceptablemente es cierto que cada persona tiene formas distintas de reaccionar en presencia de las situaciones difíciles, en común suele incrementar el estrés, la incertidumbre y otras emociones que afectan la vitalidad mental. Por tal razón, es esencial intervenir de guisa oportuna y apoyarse con actividades relajantes. A continuación, detallamos algunas opciones.

Técnicas de laxitud para momentos de crisis: 4 alternativas

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades advierten que tanto los niños como los adultos están en aventura de sufrir emociones abrumadoras correcto al brote de la enfermedad por coronavirus (COVID-19). Es una situación angustioso que puede acompañarse con cambios en los patrones de sueño, problemas de concentración y preocupación excesiva.

De hecho, para muchos es motivo de pánico y puede ser el detonante de otros problemas ajenos al virus, como la depresión, las alteraciones de la presión arterial, entre otros. Por lo susodicho, es primordial prestar atención a la salud mental y aplicar, en la medida posible, algunas técnicas de laxitud para momentos de crisis. ¡Practícalas con toda la comunidad!

1. Laxitud muscular progresiva

Relajación muscular progresiva
La técnica de laxitud muscular progresiva es ideal para aminorar el estrés y la ansiedad. Incluso, contribuye a aminorar sus síntomas físicos.

Una de las técnicas de laxitud para momentos de crisis más completas que podemos encontrar es la laxitud muscular progresiva. Según un artículo de la biblioteca de salud de Michigan Medicine, este método contribuye a aminorar los estados de estrés y ansiedad. Incluso, favorece el alivio de síntomas físicos como la tensión muscular.

Entre otras cosas, además ayuda a relajar cuerpo y mente en caso de dificultades para adormecerse. De este modo, contribuye a un alivio inmejorable y reparador. El método se puede aplicar con ayuda de sonidos relajantes, o aceptablemente, en completo silencio. Veamos cómo se hace.

  • En primer ocasión, es conveniente nominar un ocasión tranquilo del hogar, en el cual podamos acostarnos boca en lo alto y estirarnos cómodamente.
  • La primera grado consiste en contraer y relajar los músculos de capital a pies. Empezamos con la cara, cuello y hombros. Los tensamos, pero sin que nos genere dolor. Sostenemos de 4 a 10 segundos y luego, manteniendo una respiración profunda y pausada, relajamos por 10 o 20 segundos.
  • Seguidamente, pasamos al próximo congregación muscular, brazos y manos, y repetimos el adiestramiento. La idea es seguir la misma dinámica en piernas, espalda, tórax, barriga y cintura. 
  • Es importante tratar de observar la diferencia en cómo se sienten los músculos tensos y cómo se sienten a medida que transcurre el adiestramiento.
  • Al terminar todos los grupos musculares, hacemos un conteo recesivo de 5 a 1 para retornar al momento presente.

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2. Yoga y pilates

El yoga y el pilates tienen poco en popular: ambas disciplinas combinan ejercicios físicos y de respiración, lo cual contribuye a alcanzar un estado de laxitud. Una investigación publicada en Journal of Exercise Rehabilitation respalda los beneficios físicos y mentales de este tipo de técnicas.

Entre otras cosas, tienen un huella importante para momentos de crisis como el que estamos viviendo actualmente; son una forma de actividad física y, luego, disminuyen los existencias del sedentarismo.

El yoga tiene muchos estilos y niveles de intensidad. Lo ideal es originarse con posturas fáciles mientras se aumenta la resistor. Adicionalmente, es conveniente apañarse orientación de cómo hacer las posturas de forma adecuada, ya que un mal movimiento puede ser contraproducente.

El pilates, por su parte, supone un entrenamiento físico y mental en el que se trabajan los movimientos combinados con ejercicios de respiración y consciencia. Algunas aplicaciones móviles y vídeos en cadena pueden ayudar a su destreza.

3. Visualización positiva para momentos de crisis

Visualización positiva para momentos de crisis
La visualización positiva es una forma de meditación que contribuye a una buena vitalidad mental. Se recomienda para aminorar los pensamientos negativos en momentos de crisis.

En los momentos de crisis suele ser difícil ayudar un pensamiento ilusionado. Sin confiscación, hay técnicas como la visualización positiva que ayudan a contrarrestar esos pensamientos abrumadores y negativos. Esta forma de laxitud es una variación de la meditación tradicional.

Un ensayo publicado a través de Journal of Evidence-Based Complementary & Alternative Medicine determinó que su destreza puede ayudar a mejorar el estado de humor, los estados de molestia y la calidad de vida en pacientes con estancamiento múltiple. Luego, se cree que tiene existencias similares en otras situaciones difíciles.

Consiste en alegrar visualmente situaciones que nos gustaría morar, o aceptablemente, rememorar momentos felices del pasado, centrando la atención en el olor, el tacto y los sonidos de eso que imaginamos. Como otras formas de meditación, conviene hacerlo en un ocasión tranquilo, silencioso y alejado de distractores.

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4. Dibujar mandalas

Dibujar y colorear mandalas es una técnica de laxitud, que adicionalmente sirve como pasatiempos ahora en tiempos de cuarentena. En la civilización hinduista y budista, estos diseños simbolizan el universo; adicionalmente, se consideran una buena forma de introducirse en la meditación o la consciencia plena.

La palabra «mándala» significa «círculo intocable» en nuestro idioma. Un estudio publicado en Inonu University Journal of the Faculty of Education (INUJFE) respalda sus beneficios contra la ansiedad. Incluso, se sugiere que ayudan a aliviar estados de nerviosismo.

¿Hay más técnicas de laxitud para los momentos de crisis?

Por supuesto. Adicionalmente de las técnicas que hemos comentado, hay otra amplia variedad de ejercicios de laxitud que pueden ayudar al invariabilidad emocional en momentos de crisis. La respiración diafragmática, el mindfulness, los mantras y el taichí son otros ejemplos interesantes.

Sumado a esto, es conveniente ayudar buenos hábitos como una víveres saludable y adiestramiento físico. Asimismo, siempre que sea posible, es importante tener lugar tiempo en comunidad y ayudar una buena comunicación con los seres queridos que no están cerca. Todo esto, sin duda, ayuda al cuidado de la vitalidad mental en situaciones difíciles.

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