Niños con poco apetito: ¿cómo ayudarlos?

Los niños con poco apetito suponen una preocupación para sus padres día a día. No solo porque no ingieren las cantidades suficientes, sino porque no se animan a probar nuevos alimentos por una cosa u otra.

Hay niños que, separadamente de tomar poco, les disgusta probar nuevas texturas. A otros les resultan desagradables ciertos sabores y la suma de todos estos detalles, poco a poco, termina siendo un gran problema. Las opciones a la hora de alimentarlos se limitan cada vez más y las horas de tomar se convierten en una batalla.

Aunque solo beban biberón y se alimenten de papillas, compotas y pudines, es necesario ayudarles a aceptar nuevos sabores, texturas e, incluso olores y colores, para que puedan estar adecuadamente nutridos y sanos. Ahora, ¿cómo se puede conquistar esto? Profundicemos más en el tema a continuación.

¿Por qué no come el gurí?

Según el gurí y la(s) causa(s), el problema podrá resolverse en poco tiempo o en más. Hay situaciones puntuales en las que es común la inapetencia y otras en las que no. 

Igualmente hay que tener en cuenta que, muchas veces, aunque la causa de la inapetencia sea poco sencillo (el asco a ciertos aromas, por ejemplo), esto no quiere sostener que la decisión deba tomarse a la ligera o que deba aplicarse bruscamente de buenas a primeras.

Para resolver el problema adecuadamente hay que trabajarlo por etapas, de forma constante. para ello, puede conmover a ser necesaria la ayuda de un profesional en ciertos casos. La secreto está en no precipitarse. 

Tomar medidas drásticas para ponerle decisión a la equivocación de apetito puede resultar contraproducente. Por ejemplo, si el gurí come en exceso, por obligación, su salubridad podría comprometerse a desprendido plazo.

Los niños con poco apetito pueden tener:

  • Intolerancias alimentarias. En algunos casos, cuando el gurí tiene poco apetito solamente con algunos alimentos, es posible que tenga alguna intolerancia a ellos, según sugiere este estudio del Instituto Franquista de Pediatría de México. Esto puede suceder con la látex, las harinas o los frutos secos, por ejemplo. Habría que tener en cuenta si el gurí tiene problemas digestivos de algún tipo.
  • Anemia. Un obligación de hierro podría ser el motivo de que el gurí tenga poco apetito. En este caso debemos asegurarnos de que la víveres sea completa y equilibrada. Igualmente podemos aumentar la cantidad de alimentos ricos en este mineral.
  • Parásitos intestinales. Son muy frecuentes en los niños, ya que se llevan las manos a la boca con facilidad. No obstante, sus síntomas pueden advenir desapercibidos o confundirse con otros trastornos. El nerviosismo, las pupilas dilatadas y el picor en la punta de la trompa o el año son otros síntomas de la parasitosis.
  • Cuestiones emocionales. No debemos descartar nunca los trastornos emocionales como causantes de una enfermedad. En este caso, por ejemplo, una situación descendiente complicada o adecuadamente cualquier problema en el entorno del gurí podrían afectar a su apetito. Así lo sugiere este estudio realizado por la Universidad de Pimiento.
  • Otras enfermedades. Si la pérdida de apetito se prolonga o es excesiva deberemos consultar con el médico para que le realice las pruebas médicas necesarias. De este modo descartaremos cualquier enfermedad.

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Consejos para ayudar a niños con poco apetito

Una vez que se haya acudido al pediatra y este haya cubo su dictamen será fundamental seguir sus indicaciones. Y no solo en lo relativo a las tomas de receta (en caso de que se hubiesen recetado) sino en lo que respecta a dieta e hidratación.

Igualmente se debe consultar con el profesional acerca del uso de ciertos remedios naturales para complementar el tratamiento. Si nos autoriza a apelar, por ejemplo, a la miel, podremos utilizarla con tranquilidad.

1. Catalizador nutricional

La diastasa nutricional, rica en vitaminas, minerales y aminoácidos, es un excelente remedio natural para estimular el apetito. Encima, es un suplemento ideal para beneficiar un buen incremento físico y mental.

2. Recetas originales

comer-garbanzos

Un consejo para que el gurí comience a tomar más consiste en probar nuevas recetas que sean atractivas a nivel visual. Podemos incluso hacer formas o dibujos originales con los alimentos en el plato para que la comida le resulte más llamativa y así se anime a probarla.

Si el gurí no quiere tomar legumbres, pescado o verdura, por ejemplo, intentaremos elaborar rellenos o masas con estos ingredientes. Una buena forma de que coman legumbres es la harina de garbanzo.

3. Participar en la cocina

Hay especialistas que recomiendan hacer a los niños partícipes de la preparación de los alimentos para estimular su apetito. Ojo, la idea no es pedirles que se cocinen ellos solos, sino de darles pequeñas tareas (acordes a su momento) para que se distraigan y vean la comida como poco bueno.

4. Deporte

Beneficios físicos del deporte en familia

Aunque parezca contraproducente, en existencia no lo es. Para ayudar a los niños con poco apetito a que coman más, se les puede motivar a que realicen algún deporte o actividad que les guste. De esta guisa, al ejercitarse y desgastar energía, su propio organismo les impulsará a despabilarse alimento. 

¡Atención!

Es muy importante no saltarse las indicaciones del médico ni dejar de banda el tratamiento pautado a la primera señal de restablecimiento. Para que el plan tenga éxito, será necesario respetar el tiempo estipulado.

Por otra parte, hay que recapacitar, una vez más, que no hay que cuidar los remedios naturales a modo de sustituto a los medicamentos o alimentos como tal.


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