Mascarilla de miel para la piel

La mascarilla de miel es una forma de sacar partido de las valiosas propiedades curativas de la miel. No en vano, los viejos consideraban a la miel como manjar propio de dioses, puesto que ya desde la Antigüedad, la miel se empleaba como comestible. Nuestros antepasados ya eran siendo conscientes de su gran aporte de energía para con nuestro organismo.

Por otro lado, las propiedades curativas de la miel no son menos notables. Por eso asimismo se la haya usado históricamente para tratar quemaduras, como otros géneros de heridas, conforme datos avalados por este estudio.

Más últimamente, se la valora asimismo como un recurso natural muy efectivo para cuidar a la piel. Conforme informaciones de la red de Educación del Consumidor del Gobierno de Aragón y la Comisión Europea, la mascarilla de miel es de los mejores ejemplos de la aseveración precedente.

Los resultados de su aplicación sobre el semblante son perceptibles. Al arrastrar impurezas y también, aun, una parte del acné, le devuelve a la piel su aspecto más fresco y saludable.

Propiedades antibacterianas de la miel

Uno de los elementos más esenciales de la miel para la supresión de impurezas es su pH ácido. Debido a ello, las bacterias no pueden medrar y reproducirse en superficies o bien entornos donde la miel esté presente.

La miel cuenta, además de esto, con otro compuesto muy estimable para restituir a la piel su aspecto más saludable. Es el peróxido de hidrógeno que, al tomar contacto con algunos fluidos del cuerpo, actúa como agente antibacteriano. Así, cuando se la aplica sobre la piel, la miel limpia los poros. Su consistencia cerosa ayuda a suprimir asimismo la suciedad y la capa de células fallecidas que la cubre en general.

Esta es una forma tan natural como eficiente de mudar las condiciones de entornos donde, de normal, medrarían muchos microorganismos. Esos mismos microbios son causa del acne y son parte del barro y también impurezas presentes en la piel frecuentemente.

Tarros con miel

Cómo hacer la mascarilla de miel

Preparar una mascarilla de miel es sencillísimo. Solo debes asegurarte antes que no eres alérgica a la miel.

  • Una vez hecha la comprobación, echa en un plato múltiples cucharadas de miel.
  • Aplícatela sobre el semblante con los dedos.
  • Deja que la miel actúe sobre la superficie del semblante entre 10 minutos y 20 minutos.
  • Transcurrido ese tiempo, enjuaga o bien aclara con rebosante agua hasta el momento en que la hayas retirado absolutamente.

Al finalizar, apreciarás de qué forma tu piel luce más brillante y fresca. También va a estar mejor lista para hacer en frente de las pequeñas infecciones que con frecuencia están tras el rubor del semblante.

Este es un espléndido ejemplo de de qué forma sacar partido de un comestible que hay en la mayor parte de hogares. No olvides que la mascarilla es una de las aplicaciones cosmetológicas que tiene la miel.

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