Cómo elaborar un bálsamo de árnica para calmar los dolores musculares

Al observar dolor o inflamación muscular casi todas las personas recurren a algún tipo de medicamento, aunque con la árnica conseguiremos un bálsamo natural.

Esto permite disminuir estos síntomas e impedir que se conviertan en un obstáculo para realizar todas las actividades cotidianas.

Desde hace mucho, los expertos en sanidad  aconsejan evitar el consumo excesivo de analgésicos y antiinflamatorios de cesión libertado, por lo que todos los ingredientes naturales son bienvenidos si su aptitud está comprobada.

Este consejo de los expertos es oportuno a que los compuestos químicos de los fármacos habituales tienen existencias secundarios en el cuerpo que podrían ser perjudiciales.

Por ello muchas personas han optado por averiguar remedios naturales que les permitan estrechar el dolor. Entre el amplio catálogo de hierbas y remedios de origen natural para esta molestia de sanidad, nos encontramos con las increíbles propiedades de la árnica.

¿Cuáles son los beneficios de la árnica para aliviar los dolores musculares?

Cuáles son los beneficios del árnica para aliviar los dolores musculares

Los principales beneficios de la árnica son para el tratamiento de los dolores musculares. En concreto por su actividad antinflamatoria y analgésica, que calma el dolor y disminuye la inflamación. En la medicina natural se ha utilizado para controlar los síntomas de afecciones como:

  • Artritis y artrosis.
  • Úlceras de estómago.
  • Irritación de la gañote.
  • Quemaduras.
  • Inflamación y tensión muscular.

Aunque en pequeñas proporciones se puede ingerir para aliviar sintomatología interna lo más conveniente es utilizarla de forma externa oportuno a algunos componentes que pueden causar intoxicación.

¿Quieres conocer más? Lee: Cómo combatir los calambres musculares rápidamente

árnica para aliviar los dolores musculares

En cuanto a sus beneficios para tratar dolencias a nivel forastero, un ungüento o bálsamo de árnica puede:

  • Calmar golpes o contusiones al disminuir el dolor y avisar la aparición de hematomas.
  • Tratar desgarros y dolores musculares al evitar la inflamación y el dolor.
  • Controlar algunos de los síntomas de la artritis reumatoide por evitar la inflamación y producir sensación de alivio.
  • Disminuir y desinfectar las ampollas gracias a sus propiedades antibacterianas y antinflamatorias.

Prescripción para preparar un bálsamo de árnica

Receta para preparar un bálsamo de árnica

Este bálsamo de árnica está diseñado para tratar el dolor y la inflamación mediante su aplicación directa sobre la piel.

Esforzado con un amasamiento, ayuda a estimular la circulación sanguínea y disminuye la inflamación para aliviar de forma rápida diferentes tipos de dolencias musculares.

Entre sus compuestos incluso se encuentra la pimienta de cayena, cuyo activo, la capsaicina, potencia el sorpresa antiinflamatorio y analgésico para resultados más óptimos.

Ingredientes

  • 2 tazas de unto de coco (400 g).
  • 170 gramos de flores secas de árnica molidas.
  • 6 cucharadas de cayena sequía en polvo (60 g).
  • ½ taza de granulación de cera de abeja.
  • ½ cucharadita de unto esencial de romero (opcional).

No olvides acertar: Aceite de coco, la mejor crema hidratante para tu piel

Preparación

  • Tritura las flores de árnica en un mortero o desmenúzalas con las manos.
  • Introduce las flores molidas en una cocción lenta o al baño María, y agrégale la pimienta de cayena.
  • A continuación, añade las dos tazas de aceite de coco y revuelve admisiblemente para que la pimienta y la árnica queden admisiblemente sumergidas.
  • Tapa la mezcla y deja que se cocinen a fuego pausado de 8 a 12 horas.
  • Durante este tiempo lo tendrás que remover de forma ocasional para asegurarte de que las flores sigan cubiertas por el unto y perseverar la temperatura bajo control.
  • A posteriori del tiempo asignado, retira la olla del fuego y déjala calmar durante una hora más o menos.
  • No dejes que se solidifique y asegúrate de que esté a una temperatura soportable para la piel
  • Ahora, sobre el frasco de vidrio para envasar, coloca un trozo de tela y con cuidado, vierte la infusión de árnica y unto de coco adentro del mismo.
  • Si no está muy caliente puedes patinar el paño para acelerar este proceso.
  • Cuando ya se hayan separado las hierbas del unto, llévalo de nuevo a una olla limpia y déjalo un rato más a fuego imperceptible.
  • Incorpora la cera de abeja y remueve el tiempo que sea necesario para que quede admisiblemente integrada con los demás ingredientes.
  • Cuando la cera ya esté integrada con el unto, retira la olla del fuego y deja calmar la preparación de 30 a 60 minutos.
  • Para terminar, agrégale los aceites esenciales  y consérvala en el recipiente que prefieras.

Algunas personas podrían ser alérgicas a los componentes de este bálsamo, por lo que se aconseja hacer primero una pequeña prueba en alguna de las áreas de la piel. Si esto no ocurre te sorprenderá el alivio que proporciona para exculpar los dolores que aquejan a nivel muscular ¡Pruébalo!

Deja un comentario