Autoexámenes que toda mujer debería hacerse

Muchas mujeres nos quedamos solamente con el autoexamen de mamas o con la simple búsqueda de lunares nuevos, creyendo que son las únicas cosas que se pueden realizar desde la comodidad de la casa.

Sin incautación, estamos totalmente equivocadas, ya que existen otras señales que envía nuestro cuerpo y que no debemos tener lugar por suspensión. En el presente artículo nos tomaremos la tarea de dar a conocer los autoexámenes más relevantes que debemos tener en cuenta a la hora de autoevaluarnos.

Autoexamen, la primera prevención

Es muy aconsejable prestar la longevo atención posible a nuestro cuerpo e identificar estas modificaciones y de esta forma realizar una consulta a tu médico de longevo confianza.

1. Autoexamen de flujo

Por orden estadístico, el cáncer de cuello uterino es una de las principales causas de homicidio en las mujeres. Por eso, teniendo esto ya en cuenta, debemos observar con atención los cambios que se producen en la vagina, especialmente los cambios ligados al flujo.

La prevención es muy importante en esta clase de tumores, por lo que debemos ser especialmente observadores frente a cualquier señal raro.

Si notas algún cambio en tu flujo natural o un sangría inusual, es recomendable que visites a tu médico de confianza o a tu ginecóloga. Si está todo frecuente, se recomienda que títulos el tratamiento con anticonceptivos orales para regular el ciclo menstrual.

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2. Control de uñas

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Se recomienda que examines tus uñas para identificar líneas obscuras. La aparición de lunares irregulares en la piel no son la única señal de cáncer de piel; en ocasiones podrían aparecer unas líneas obscuras y marcas en las uñas, lo que puede indicar la presencia de melanoma (el tipo más espinoso de cáncer de piel).

En caso tal de poder observar alguna de estas marcas, se recomienda aparecer a tu médico de confianza o en defecto al dermatólogo. Él te explicará los pasos a seguir.

3. Autoexamen de cutis

Nuestro rostro, específicamente nuestro cutis, no es la excepción con respecto a las zonas que debemos autoexaminarnos de forma continua. Si encontramos granos o vello facial excesivamente grosor, es muy posible que se trate de un trastorno hormonal como puede ser el síndrome de ovario poliquístico (producción excesiva de testosterona en la mujer).

La sintomatología se asemeja a la que un macho presenta durante su permanencia de adolescente. Los síntomas se pueden controlar a través de prescripción. Es recomendable que visites a tu médico de confianza. Él, por medio de exámenes pélvicos, ultrasonidos y exámenes de matanza, podrá identificar las causas.

4. Examen de párpados

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¿Quién pensaría que hasta los párpados podrían dar muestras de algún número riesgoso en nuestro cuerpo? Sí, no debemos suprimir ni el más leve detalle en nuestro cuerpo y en esta ocasión hablamos de los párpados.

Siempre debemos observar los párpados para cerciorarnos de si tenemos unos pequeños bultos de color blanco; estos son importantes para conocer nuestros niveles de colesterol. Si estos bultos se presentan, se podría tratar de un caso de colesterol suspensión.

Estos bultos aparecen, por lo militar, cuando la persona alcanza niveles muy altos. En caso de dicha presencia, no dude en consultar a su médico de confianza. Él seguramente reestructurará por completo su dieta y le recomendará un aumento en la actividad física.

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5. Autoexamen de Axilas

Posiblemente se noten parches obscuros de diversos tamaños bajo las axilas, que serán de piel áspera y reseca.  ¡Cuidado! Aunque no parezca, se podría tratar de un señal del Síndrome de resistencia a la Insulina, que puede complicarse en diabetes.

Los niveles altos de insulina mantenidos en el tiempo  producen un aumento en las células de la piel mucho más rápido de lo frecuente, lo que se manifiesta a través de una abrupta acumulación de tejido.

Ve donde tu médico de confianza y solicita un examen de matanza para conocer tus niveles de azúcar. Posterior a esto, consulta un profesional o un experto para descartar otros posibles trastornos ligados a la matanza.

Ten en cuenta que los autoexámenes que nombramos anteriormente son los que consideramos de una u otra forma más relevantes; pero posiblemente haya otras formas de autoexaminarse y descartar otro tipo de patologías. ¡Nunca dejes de autoevaluar tu cuerpo!

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