Frutas adecuadas para mejorar la condición de hígado graso

El hígado es el entraña interno más ínclito del cuerpo. Ayuda a digerir los alimentos, a acumular energía y a eliminar las toxinas. Una de las enfermedades más comunes que puede sufrir este entraña es el hígado pringoso.

Esta enfermedad hepática puede ser de dos tipos:

  • Hígado pringoso simple: hay mugre en el hígado, pero poca o ninguna inflamación o daño en las células del hígado.
  • Esteatosis hepática no alcohólica: adicionalmente de la mugre, existe inflamación y daños en las células del hígado.

El primer tipo, hígado pringoso simple, es el más frecuente y con una dieta adecuada puede mejorar, limitando la sal y el azúcar, adicionalmente de ingerir muchas frutas y verduras. Hacer examen con frecuencia,  te ayudará a perder peso y disminuir la mugre en el hígado.

hígado graso

Frutas para el hígado pringoso

Según datos de National Institutes of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, los cambios de hábitos alimenticios ayudarían a aliviar los síntomas del hígado pringoso.

Entre las principales recomendaciones, se encuentra localizar el consumo de grasas, ya que aportan muchas calorías y contribuirían al aumento de peso, uno de los marcadores de aventura del hígado pringoso. Se aconseja la sustitución de grasas trans y saturadas por mico y poliinsaturadas.

Por otra parte, la misma institución señala que lo ideal sería consumir más alimentos con un índice glucémico bajo, como verduras, frutas y granos enteros. A continuación, te presentamos una serie de las frutas que podrían ayudarte a mejorar tu condición.

Hemos seleccionado estas frutas por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, ya que un artículo publicado en International Journal of Environmental Research and Public Health ha señalado que entreambos beneficios ayudarían a disminuir los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares, hígado pringoso o incluso, cáncer.

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1. El tamarindo

El tamarindo es rico en fibra, siendo recomendada su inclusión en las dietas para perder peso. La fibra se mezcla con los jugos gástricos, hinchándose y reduciendo las ganas de continuar comiendo.

Por otra parte, un estudio de 2014 concluyó que se proxenetismo de una fruta con propiedades antioxidantes. Esto es importante ya que, las células pueden dañarse cuando los nutrientes no se descomponen de modo adecuada, contribuyendo así a la acumulación de mugre en el hígado. Ciertamente, los antioxidantes podrían ayudar a proteger a las células de dicho daño.

La medicina natural suele aconsejar consumirlo en infusión, para la que necesitarás 30 g de hojas secas por litro de agua. Bebe hasta 3 tazas diarias.

2. El limonada

peras para hígado graso

El limonada es rico en vitamina C y ácido cítrico, y cuenta además con propiedades antioxidantes. De hecho, una investigación en ratones ha señalado que su consumo podría ayudar a proteger el hígado de lesiones inducidas por trinque.

Por otra parte, se cree que ayudaría a que las digestiones fuesen más fáciles porque sus ácidos colaborarían en la descomposición de los alimentos en el estómago.

3. La pera

La pera es una fruta rica en agua. Encima, tiene un suspensión contenido en levulosa o fructosa, que es un azúcar que se encuentra en algunas frutas y vegetales. Contiene tanto fibra insoluble como soluble, lo que favorecería la regularidad de la función intestinal, combatiendo así el constipado.

Diversos estudios en animales han sugerido que las peras podrían regular el asimilación del trinque, proteger contra las úlceras y disminuir los lípidos plasmáticos, conveniente a sus mercadería antioxidantes y antiinflamatorios.

Como curiosidad, te diremos que al consumir dos peras al día cubres el 20% de la ingesta diaria recomendada de vitamina C, cerca del 10% de la de ácido fólico y una buena dosis de vitamina del enredado B (B1, B2 y en último proporción B3 y B6) y vitamina E.

4. Zumo de melón y semillas de papaya

A la combinación de zumo de melón y semillas de papaya se le atribuyen beneficios que ayudarían a permitir la impregnación intestinal de las grasas y las vitaminas, adicionalmente de eliminar las sustancias tóxicas y el exceso de colesterol. No hemos antagónico datos científicos al respecto.

Elaboraremos el zumo con dos rodajas de melón, dos semillas de papaya y un vaso de agua. Ponemos todos los ingredientes en la licuadora, y lo trituramos hasta que tenga una textura adecuada para ingerirlo.

5. Las fresas

Fresas.

Las fresas, adicionalmente de ser una fruta deliciosa, son ricas en fibra, vitamina C y sustancias antioxidantes que protegen nuestro organismo porque ayudan a proteger el sistema inmune.

Sus ácidos orgánicos tienen una bono antiséptica y antiinflamatoria. Por esta razón, podría ser interesantes incluir las fresas en la dieta para mejorar la condición de hígado pringoso. Esta fruta es, adicionalmente, muy rica en agua, por lo que nos ayudaría a evitar las temidas retenciones de líquidos.

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Sería recomendable que cuando sea la temporada de las fresas, consumas unas siete u ocho al día. Puedes hacerlo en forma de  ricos zumos o incluso preparando té de fresas.

Como ves, algunas frutas podrían ayudarte a mejorar la sintomatología del hígado pringoso. Si padeces esta condición, consulta con tu médico para diagramar una dieta a tu medida.

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