7 remedios caseros y naturales para tratar el pie de atleta

El pie de atleta es una infección que se produce correcto a un hongo. Este prospera en ambientes un tanto opuestos: en ubicaciones o muy cálidas o muy húmedas. 

¿Sabes cómo reconocerlo? ¿Conoces su tratamiento? En este artículo abordaremos sus principales causas y síntomas. Por otra parte, revelamos algunos remedios naturales que ayudan a combatirlo.

¿Cuáles son las causas del pie de atleta?

¿Cuáles son las causas del pie de atleta?
El pie de atleta es una infección causada por hongos que crecen con facilidad en ambientes húmedos y cálidos.

De acuerdo con información recopilada en National Center for Biotechnology Information, el pie de atleta está causado por la infección de hongos dermatofitos. Estos pueden arribar a la piel a través de pequeñas grietas o heridas de su capa superior.

Correcto a que los pies suelen tener un animación húmedo y cálido, estos hongos consiguen proliferarse. A su vez, hay más probabilidades de contraer la infección correcto a los siguientes factores:

  • Humedad en los pies durante largos períodos de tiempo.
  • Transpiración excesiva.
  • No secarse aceptablemente.
  • Lesiones menores en la piel.
  • Deficiencias inmunitarias.
  • Usar calcetines o medias que no sean de algodón, o calzados cerrados de plástico, en los que los pies no se ventilen adecuadamente.

Para empeorar el asunto, es muy contagioso al contacto: de dedo a dedo, de pie a pie, con pisos de duchas, con el zapato, por nombrar algunos. Por consiguiente, una vez detectado, se debe contrarrestar de forma efectivo y evitar su propagación.

Entrevista este artículo: El pie de atleta: tratamientos y métodos de prevención

¿Cuáles son los síntomas del pie de atleta?

Los síntomas del pie de atleta pueden manifestarse de una forma u otra, en función de la severidad de la infección. Con frecuencia, puede causar:

  • Mal olor.
  • Una erupción cutánea escamosa de color rojo.
  • Dolor cuando se extienden los dedos.
  • Ampollas que supuran licor o forman costra.
  • Resequedad en la piel.
  • Ardor y picazón.

Remedios naturales para combatir con el pie de atleta

El pie de atleta es una infección micótica, por lo tanto, su tratamiento de primera columna suelen ser productos antimicóticos recetados o de saldo evadido. Información divulgada en Cochrane Library destaca que los antimicóticos se usan 2 veces al día, durante unas 4 semanas, para combatir esta infección.

Sin incautación, en algunas personas el tratamiento debe extender más o se debe repetir, ya que hay peligro de reinfección. Por otro banda, es conveniente perseverar los pies secos, usar calzado ventilado y evitar vagar descalzos en piscinas y lugares públicos.

Ahora aceptablemente, incluso hay disponibles una serie de remedios caseros que pueden servir como coadyuvantes contra esta infección. Aunque las evidencias sobre su competencia son limitadas, suelen ser seguros de utilizar y, según la civilización popular, dan buenos resultados.

1. Vinagre

Vinagre
El vinagre debe emplearse en cantidades moderadas, pues es ácido y puede alterar el pH de la piel. Dos cucharadas serán suficientes.

Los baños con vinagre son uno de los remedios populares contra el pie de atleta. Según un estudio publicado en Medscape General Medicine, tiene propiedades antiinfecciosas. No obstante no hay evidencias sobre su competencia contra el pie de atleta.

En cualquier caso, es un remedio que, usado de forma moderada, al parecer calma síntomas como la comezón.Si deseas probarlo en casa, apunta las siguientes instrucciones.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de vinagre (30 ml)
  • 3 tazas de agua (750 ml)

Preparación

  • Para originarse, unir el vinagre con agua tibia en un balde.
  • Introducir los pies y mantenerlos en remojo durante 15 minutos.
  • Al finalizar, secarlos muy aceptablemente. Repetir este proceso dos veces al día.

2. Sal

Otro remedio que quizá puede ayudar a calmar el pie de atleta es ausencia más y ausencia menos que la sal. Como en el caso mencionado, puedes utilizarlo a través de baños.

Ingredientes

  • 6 cucharadas de sal (60 g)
  • 4 tazas de agua (1 litro)

Preparación

  • Para originarse, añadir la sal en un cubo con agua. A continuación, sumergir los pies.
  • Por extremo, pasados 15 o 20 minutos, secarlos aceptablemente.
  • Repetir este proceso durante 15 días.

3. Bicarbonato de sodio

Bicarbonato de sodio
El bicarbonato mezclado con agua suele ser seguro para la mayoría de personas. No obstante, hay que suspender su uso en caso de observar alguna reacción indeseada.

En la humanidades popular, ingredientes como el bicarbonato de sodio se han empleado como coadyuvantes para problemas como los hongos en los pies. Si aceptablemente faltan investigaciones que respalden este hecho, en un estudio publicado en la revista Mycopathologia encontró que este ingrediente tiene actividad como antifúngico cuando se emplea en la piel.

En cualquier caso, como son necesarias más investigaciones al respecto, debes usarlo con precaución. En caso de notar una reacción desfavorable, será necesario suspender su uso y enjuagar con copioso agua.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de bicarbonato (20 g)
  • Agua (la necesaria)

Preparación

  • Para originarse, hay que mezclar el bicarbonato con un poco de agua. La idea es que quede una pasta espesa. Así, en función de la cantidad que sea necesaria, se añade más agua o más bicarbonato.
  • Por extremo, masajear la zona afectada con la pasta y dejarla efectuar. Pasados 20 minutos, enjuagar.

4. Néctar de cebolla

La cebolla cuenta con propiedades antifúngicas que, al parecer, pueden ayudar en el tratamiento del pie de atleta. En una investigación publicada en la revista Fitoterapia se determinó que este ingrediente, al igual que el ajo, tienen enseres prometedores en el tratamiento de enfermedades fúngicas como las que causan los dermatofitos.

Al igual que en el caso mencionado, faltan evidencias para confirmar su seguridad y competencia. Por eso, en caso de notar algún impacto indeseado, es mejor suspender su uso.

Ingredientes

  • 1 o 2 cebollas

Preparación

  • Para originarse, procesar las cebollas hasta obtener el espíritu.
  • A continuación, con ayuda de un algodón, aplicar el espíritu en la zona infectada (tras haberla limpiado con algún producto antimicótico).
  • Por extremo, limpiarlo y protegerlo con talco para evitar residuos de humedad.

5. Té

Té para el pie de atleta
Hay quienes señalan que introducir los pies en un barreño con té puede ayudar contra los hongos. No obstante, faltan evidencias que lo comprueben.

Los baños con bolsas de té tienen un impacto calmante contra síntomas como la comezón e irritación causada por el pie de atleta. Se dice que incluso ayuda contra los hongos, pero no hay evidencias.

Ingredientes

  • 2 tazas de agua (500 ml)
  • 6 cucharadas de té (60 g) o 6 bolsitas

Preparación

  • Para originarse, calentar el agua y, cuando llegue a jaleo, añadir el té y deja que infusione durante 15 minutos.
  • A posteriori del tiempo indicado, retirar del fuego y esperar a que se entibie.
  • Por extremo, una vez frío, filtrar y enjuagar los pies con el licor.
  • Conviene repetir el proceso durante un mes.

7. Yogur natural

El yogur tiene múltiples propiedades. En este caso, sus bacterias vivas, incluso conocidas como probióticos, parecen ayudar a impedir que el hongo del pie de atleta se siga propagando, de acuerdo con hallazgos compartidos en Frontiers in Microbiology.

Preparación

  • En primer oficio, colocar un poco de yogur natural en el campo de acción afectada y dejarlo mustiarse.
  • Al finalizar, removerlo con cuidado con un paño noble y cerciorarse de que el pie se encuentre seco del todo.

Entrevista: 2 tipos de hongos en la piel y cómo identificarlos

8. Higiene

Por extremo, pero no por ello menos importante, es importante revisar los hábitos de higiene. Es bueno tener en cuenta que estos son determinantes para controlar la infección. 

  • Para originarse, usar calcetines secos y limpios.
  • Durante la ducha, enjuagar los pies con agua y halago, y luego secarlos con atención.
  • Usar sandalias en los pisos de las duchas y piscinas públicas.
  • Colocar polvos antimicóticos (como el talco) en los pies para evitar la formación de humedad.
  • Por extremo, usar zapatos de materiales naturales, como el cuero, y relacionarse varios calzados.

El tratamiento médico es importante

Los remedios comentados no son milagrosos y pueden ser ineficaces en muchos casos. A menudo, sus enseres se consiguen tras varias aplicaciones, a dispendioso plazo. Por otro banda, no remplazan el tratamiento médico. Si el profesional lo precisa, pueden emplearse como complemento. 

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