7 consejos para el cuidado de tu zona íntima

Como mujer, es común que te preocupe el cuidado de tu zona íntima. Esta campo de acción delicada requiere un trato muy singular, ya que su pH es diferente al de otras partes del cuerpo y tiende a alterarse con más facilidad.

En su estado natural cuenta con un flujo rico en bacterias saludables que permiten hacerle frente a los agentes patógenos. Sin requisa, a veces presenta desbalances y esa “barrera protectora” se debilita, dando empleo a malos olores e infecciones.

Por eso, adicionalmente de la higiene habitual que se le da en la ducha, es primordial poner en maña otras recomendaciones que son determinantes para cuidar su vitalidad. En esta oportunidad queremos compartir las 7 mejores para que las tengas en cuenta desde ahora.

1. Para el cuidado de tu zona íntima: Usa ropa interior apropiada

Mujer en ropa interior.
Debes abrir por tu ropa interior para cuidar tu zona íntima.

Aunque quizá lo pasas por suspensión, el tipo de ropa interior que utilizas es esencia en la prevención de infecciones vulvovaginales y olores fuertes. Cuando estas prendas están fabricadas con materiales sintéticos, la humedad se retiene y aumenta el crecimiento de bacterias.

Adicionalmente, donado que no son tejidos “transpirables”, suele producir un condición cálido que todavía facilita la proliferación de microorganismos. Por lo tanto, para evitar inconvenientes, lo ideal es nominar prendas de algodón o materiales naturales.

2. Tener buenos hábitos de higiene

Los hábitos de higiene son esenciales en el cuidado de tu zona íntima. Si aceptablemente es obvio que todas deben mantenerlos, es primordial aclarar que se deben practicar de forma adecuada, evitando el uso de productos que alteran la flora vaginal.

El uso de jabones íntimos para anular el olor y los fluidos es una excelente opción, ya que respetan el pH ácido y mantienen la correcta higiene de la zona.

Así pues, no se tráfico de “esconder” el olor vaginal. Para predisponer irritaciones e infecciones debes bañar la zona con agua y lisonja. Luego, asegúrate de secarla aceptablemente para que la humedad no incida en el descontrol de los microorganismos.

3. Evitar el exceso de duchas vaginales

Mujer duchándose.
Las duchas vaginales pueden producir altercado del pH y de su flora.

Algunas mujeres piensan que las duchas vaginales son las mejores aliadas para eliminar esos malos olores que aparecen en esta zona.

No obstante, allí de producir algún beneficio, ocasionan desbalances en el pH que facilitan el exposición de infecciones.

4. Soportar una vida sexual sana

Perseverar una vida sexual sana todavía es importante en el cuidado de tu zona íntima. Aunque puedes nominar cómo disfrutarla, lo más sano es tener una pareja sexual estable para estrechar el aventura de contraer infecciones o enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Ahora aceptablemente, si utilizas lubricantes íntimos o productos erógenos debes realizar que sean hipoalergénicos, con componentes que no alteren el condición vaginal. El aplicar sustancias irritantes puede desencadenar malos olores, comezón y otras molestias.

Quizá te interese: 3 consejos para prevenir enfermedades de transmisión sexual

5. Cambiar los tampones y compresas constantemente

Tampones y compresas.
Presta atención a tus productos para controlar la período.

Los tampones y compresas que se utilizan durante el periodo menstrual se deben cambiar de forma constante, más o menos cada 4 horas. Aunque quizá no lo notes siempre, el sangría menstrual aumenta los niveles de pH y puede causar malos olores.

Durante la período hay un cambio obligatorio en el condición vaginal, ya que la linaje es de un pH de 7.4, es sostener, mucho más suspensión que el común de la vagina. Por eso, para evitar tanto infecciones como irritación y mal olor, se debe hacer un uso apropiado de estos productos de higiene.

Quizá te interese: Cómo evitar el mal olor en los días de la menstruación

6. Controlar la humedad

Es fundamental que comprendas que la zona vaginal nunca debe estar sequía. Entregado que requiere fluidos para mantenerse lubricada, es común que su condición sea húmedo. No obstante, la debes cuidar contra humedades externas.

Esto quiere sostener que debes evitar al mayor prendas íntimas húmedas, vestidos de baño y pantalones demasiado ajustados. No atender la humedad favorece el crecimiento y aparición de hongos, bacterias y problemas cutáneos como la dermatitis.

7. Evitar el uso de esponjas

Esponjas para el cuidado de tu zona íntima.
Las esponjas pueden acumular microorganismos ofensivos para el cuidado de tu zona íntima.

Las esponjas no son fundamentos apropiados para el cuidado de tu zona íntima. Aunque pareciera que ayudan a limpiarla mejor, en sinceridad pueden causar existencias indeseados. Estos fundamentos son agresivos con la piel y pueden causarle irritación o lesiones.

Adicionalmente, adecuado a que absorben humedad, suelen acumular bacterias y hongos que no se pueden ver a simple perspectiva. La forma correcta de allanar la pundonor íntima es pasando con suavidad los dedos sobre los pliegues de los labios vaginales.

En conclusión, una buena higiene íntima es la que te permite proteger la flora bacteriana de la vagina. Cualquier habilidad que le provoque alteraciones puede ser un detonante de infecciones o molestias en la piel. Por eso, procura aplicar todas estas recomendaciones en tu rutina.

Deja un comentario